Stela

Stela

El tiempo con Stella es fácil y cálido.
Buena conversación, presencia real y ese tipo de velada que te acompaña al día siguiente. 

  • Edad                                            Veintitantos
  • Altura                                         1,63
  • Talla de vestido                         S
  • Lencería                                     D
  • Ojos                                             Azul

  • Ocupación                                 Emprendedo

Stella es Gallega y ahora vive en Santiago de Compostela, y ambas cosas se reflejan en su forma de comportarse. Tiene una forma de acomodarse en una habitación sin montar un escándalo, y la gente se relaja a su alrededor casi de inmediato. Ella se da cuenta de cosas. Un cambio de ánimo, una pausa, lo que no habías dicho del todo. Ella lo captará y llevará la conversación a algo más ligero o profundo, según lo que necesites. También es ambiciosa, decidida y un poco inquieta, siempre con un plan que avanza discretamente por debajo. Esa mezcla de impulso y calidez es lo que la hace difícil de olvidar. 



Donde la elegancia se convierte en deseo
Con Stella, las cosas se construyen poco a poco. Empieza por los pequeños detalles: una mirada sostenida, la forma en que baja la voz, el espacio entre dos personas que realmente están prestando atención. No tiene prisa. Lee el momento y lo deja ir donde quiere, sin presionar. Todo se siente completamente natural. La anticipación es la mitad del sentido, y suele quedarse contigo después. 

Stella tarda un poco en entenderlo, y esa es la gracia. Piensa cuidadosamente las cosas, pero lo mantiene ligero y sencillo, así que la conversación con ella fluye sin problemas. Le gustan las conversaciones que realmente llevan a algún sitio.
Cómo funciona la gente, el bienestar y la longevidad, cualquier idea que la haya atrapado últimamente. Ella sigue una digresión, feliz, y luego acierta un punto que se queda contigo. Hay un plan debajo de todo esto. Es ambiciosa, un poco inquieta, siempre persiguiendo la siguiente idea. Eso le da cierta atracción a su compañía, como si hubiera más cosas pasando de lo que aparenta al principio.

Buena comida, buenas habitaciones, mañanas tranquilas
A Stella le importa dónde está y cómo se siente. Una buena habitación, una mesa bien puesta, una comida que requería un esfuerzo real. Tiene debilidad por los pequeños lujos, un desayuno lento con unas vistas preciosas, una mañana tranquila con café antes de que empiece el día. Prefería frenar antes que apresurarse. Un largo paseo, la ciudad que llama hogar estos días. Las noches con ella suelen empezar poco a poco, una copa o un paseo, y a partir de ahí crecen hasta la cena y lo que sea que la noche se convierta después. También viaja bien, especialmente en lugares con buena comida y poca gente. 

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